martes, 31 de enero de 2012

CRISTÓBAL GLUK (1714-1787)

Nació en el Alto Palatinado y murió en Viena. De humilde cuna, fue a Praga y allí aprendió las primeras nociones de música; en seguida supo tocar el violín y el violoncelo, haciéndose músico ambulante hasta que encontró protección y pudo dedicarse al estudio de la música en Viena y en Milán.
De temperamente dramático, sustituyó la opera-concierto por el drama-musical.
Aunque escribió también obras de música sinfónica y religiosa, su fama se cimienta exclusivamente en su labor dramática. Más de cien óperas tiene en su haber ; las más célebres son :
ALCESTES, PARIS Y HELENA, ORFEO Y EURÍDICE, IFIGENIA EN AULIDA, representada en París con la protección de María Antonieta, que había sido discípula del autor en Viena.


domingo, 29 de enero de 2012

ISIDRE NONELL 1872


 Isidre Nonell i Monturiol nacido en Barcelona en 1872, fue uno de los pintores más destacados de la primera década del siglo XX. Nonell   muy sensible a la miseria dió un gran protagonismo a los personajes más desfavorecidos de la sociedad. Una de sus obras más conocidas es la serie de Gitanas.

Isidre Nonell i Monturiol demostró muy pronto su vocación por el dibujo y la pintura. Al joven Nonell no le interesaban mucho ni los estudios ni continuar con el negocio familiar y, entre 1884 y 1892, asistió a algunas academias de pintura. Entre éstas destacaba la del pintor Lluís Graner, que lo sensibilizó hacia la representación de personajes humildes.
Entre 1893 y 1895 Nonell completó su formación en la Escuela de Bellas Artes de Barcelona, conocida como ‘Llotja’, y con algunos compañeros de clase (Mir, Canals, Vallmitjana, Gual, Pichot y Sunyer) formó un grupo que se conocía con el nombre de ‘Colla del Safrà’ [Grupo del Azafrán] o ‘de Sant Martí’. Todos ellos compartían las mismas inquietudes artísticas extraacadémicas y se encontraban fuera de las aulas para pintar escenas del entonces extrarradio barcelonés, sobre todo paisajes de Montjuïc y de Sant Martí de Provençals. Sus obras, a fuerza de una paleta con preferencia de colores cálidos –de ahí el apelativo ‘del Azafrán’–, tenían un aire renovador pero continuaban siendo determinados patrones naturalistas e impresionistas.
La obra de Nonell experimentará un giro muy importante a partir del año 1896, a raíz de una estancia del artista en el valle de Boí. En este lugar del Pirineo descubrió una comunidad de individuos afectados por una enfermedad que provocaba graves afectaciones mentales y físicas, el cretinismo. Los dibujos que Nonell había realizado hasta entonces, sobre escenas populares y anecdóticas ejecutados con un estilo próximo a Steinlen (y algunos de los cuales llegó a publicar en el diario ‘La Vanguardia’ o en la revista ‘L’Esquella de la Torratxa’), darán paso ahora a otros, encabezados por la excepcional serie de los cretinos, mucho más comprometidos y que expresaban con auténtica crudeza y dramatismo la miseria humana.
Entre 1897 y 1900, Nonell hizo dos largas estancias en París, donde contactó con el arte contemporáneo más adelantado y tuvo la oportunidad de mostrar al público sus dibujos de los cretinos, de los repatriados y heridos de la guerra de Cuba o de los gitanos. Durante esta etapa parisina hizo algunos dibujos claramente influenciados por Toulousse Lautrec y, en los pocos óleos que se conservan de estos años, se percibe la huella de Monet y Daumier.
Nonell volvió definitivamente a Barcelona el año 1900 y empezó a pintar su famosa serie de gitanas en un estilo ya claramente personal. Unas gitanas solitarias, melancólicas y en tonalidades muy oscuras, que en 1902 expuso en la Sala Parés de Barcelona, con críticas muy negativas, tanto del público como de la crítica artística especializada. A pesar de todo, y aferrado a sus firmes convicciones artísticas, Nonell continuaba pintando gitanas hasta que hacia 1907 empezó a incorporar a su obra mujeres de piel blanca y con un colorido mucho más alegre y luminoso.
Un año antes de morir obtuvo su primer éxito comercial y el reconocimiento de la crítica en una exposición individual que realizó en la galería Faianç Català de Barcelona, con una recopilación de más de 130 óleos. Su fama como dibujante ya se había consolidado plenamente desde finales del año 1908, cuando había iniciado su brillante colaboración en la revista ‘Papitu’, para la que dibujó hasta 1910 un total de 48 espléndidos dibujos humorísticos, que firma indistintamente con su apellido o con los seudónimos ‘Josué’ y ‘Noé’.
Al mismo tiempo pintó una espléndida serie de bodegones, un género hasta entonces nunca tratado por el artista, que revela una vez más a un maestro indiscutible del color y de la luz.

viernes, 27 de enero de 2012

PROKOFIEV (COMPOSITOR)



Prokofiev nació en la ciudad de Sontsovka el 23 de abril de 1891 y dejó nuestro mundo en la ciudad de Moscú el 5 de marzo de 1953. Fue un gran compositor ruso. Mostró su gran talento como pianista y compositor y tomó lecciones con Glier desde 1902. En 1904 entró en el conservatorio de St. Petersburgo, donde Rimsky-Korsakov, Lyadov y Tcherepnin eran algunos de sus profesores; Tcherepnin y Myaskovsky, que le brindaron una gran ayuda, despertaron su interés en las obras de Skryabin, Debussy y Strauss.

Prokofiev hizo su debut como pianista en 1908, rápidamente creó una sensación como de niño terrible y ultra moderno –una imagen que él estaba feliz de cultivar. Su inclemencia en sus primeras piezas de piano, y mas tarde en muchos de sus trabajos como en los extravagantes Conciertos Románticos para Piano no.1 y no.2, llamaron la atención.

Después en 1914 dejó el conservatorio y viajó a Londres, donde escuchó los trabajos de Stravinsky y ganó la comisión del encargo de Dyagilev: el resultado obtenido fue, sin embargo, que sea rechazada su obra (la música fue usada para hacer La Pieza de Scythian); en una segunda oportunidad, su obra Chout, no fue puesta en escena hasta 1921. Hacia el final de este gran periodo, en 1918, se fue de Los Estados Unidos; después de esto, en 1920, Francia fue su hogar.

Su productividad se retrasó mientras trabajaba en su opera "The Fiery Angel", una intensa fábula simbolizada por el bien y el mal (que no tuvo ninguna representación completa hasta después de su muerte, y Prokofiev utilizó mucha de esta música en la Sinfonía No.3). Después de esto él introdujo ásperos y pesados elementos mecánicos en su música, especialmente en el clímax en la sinfonía no.2 y en el ballet "Le pas d´acier", mientras que su ballet clásico siguiente, L'enfant, está en un estilo mucho más apacible: los barbáricos y los líricos eran alternativas inmóviles en su música que no la fusionó hasta los años 30, cuando comenzó un proceso de reconciliación con la Unión Soviética.

La relación renovada con La Unión Soviética era al principio una tentativa de ambos lados. Romeo y Julieta, el ballet clásico comisionado por los Bolshoy, tuvo su premier estreno en 1938, e hicieron que después se convirtiera en una parte del repertorio Soviético tradicionalñ. Sus temas sobre la agresión y el amor proporcionaron, al igual que la película de Alexander Nevsky, "Einstein," un receptáculo para los grandes impulsos de Prokofiev. Mientras tanto su propio interés por seguir siendo un Westerner fue completamente borrado de su mente y en 1936 se mudó a Moscú, donde inició su dedicación a los géneros de las canciones, la música, y la hospitalidad de los niños (por ejemplo, Pedro y el Lobo, 1936),

Llegó a Moscú en un momento muy peculiar, cuando el realismo socialista estaba en su momento mas intenso, y compuso su primer trabajo de una clase mas ambiciosa, la ópera "Semyon Kotko", que no tuvo éxito. Con el comienzo de la guerra, sin embargo, encontró la motivación para responder a su patriotismo: implícito en un ciclo de tres sonatas (No.6 a la 8) y en la sinfonía No.5, mas interesado en los ajustes de escenas de la guerra y de la paz en la obra de Tolstoy, que le dio la oportunidad para que su genio musical sea expresado. Sergei también trabajó en el ballet clásico integral, Cinderella. En 1946 se retiró del país y aunque estuvo muy motivado a seguir componiendo, solo los trabajos de sus años primero se han revisado y representado adecuadamente. Incluso su muerte fue dejada atrás ya que murió en el mismo día que Stalin.

MARIANO BARBASÁN LAGUERUELA (PINTOR ZARAGOZANO)

  Zaragoza , 1864-1924

  •  Se formó artísticamente en la Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, donde se matriculó en 1880, manteniendo una estrecha relación con sus condiscípulos Joaquín Sorolla y Salvador Abril. En 1887 se trasladó a Madrid y realiza sus primeras obras, Abrió un estudio en Roma, donde permaneció hasta los 57 años, momento en el que regresó a España para ocupar un puesto en la Academia de Bellas Artes de San Luis (Zaragoza) Aunque pintó inicialmente alguna obra de carácter histórico, cultivó sobre todo la pintura paisajista y escenas de la vida rural. Su estilo es realista, con cierta influencia del impresionismo (preimpresionismo italiano, principalmente) y de la obra de Fortuny. Destaca por su colorismo y luminosidad .  Su trabajo fue muy conocido en Europa, debido a su participación en exposiciones de Berlín, Múnich y Viena, y menos conocido en España debido a que, desde su marcha a Italia, no participó en ninguna exposición celebrada en este país.

jueves, 26 de enero de 2012

FORTUNY

Huérfano desde muy niño, su abuelo fue su tutor y su mejor valedor en sus primeros años y en su juventud temprana, favoreciendo su formación artística con el pintor reusense Domènec Soberano. También trabajó con el platero y orfebre miniaturista reusense Antoni Bassa, quien influirá en la minuciosidad que caracterizará en el futuro su pintura.

En 1852 se trasladó a Barcelona en compañía de su abuelo. Allí entró a trabajar en el taller del escultor Domingo Talarn, quien, satisfecho con los avances de su joven alumno, le gestionó una pequeña pensión de la Obra Pía y la matrícula gratuita en la Escuela de Bellas Artes de La Llotja, donde recibirá por primera vez formación oficial. Sus maestros en la Escuela serán Pablo Milà y Fontanals, Luís Rigalt y Claudio Lorenzale, algunos muy influidos por el llamado Purismo nazareno.
En 1858 se trasladó por primera vez a Roma con una pensión de la Diputación de Barcelona, donde entablará amistad con otros artistas españoles en la ciudad como Eduardo Rosales o Dióscoro de la Puebla.

En 1860 estalló la guerra de España contra Marruecos, y la Diputación de Barcelona encargó a Fortuny que viajara a este país con el ánimo de convertirse en cronista gráfico de la contienda en compañía de Pedro Antonio de Alarcón. Allí se integraría como pintor en el regimiento del general Juan Prim, también originario de Reus.

África va a suponer un descubrimiento para Fortuny, deslumbrado por la luz norteafricana y encandilado por las planicies abiertas, las luces y los habitantes de Marruecos, llegando incluso a aprender nociones de árabe para integrarse mejor en el contexto. Se liberará desde este momento de convenciones y academicismos, sintiéndose atraído intensamente por los temas orientales. Como consecuencia esa estancia, Fortuny pintó algunas de las obras más significativas de su producción, como La Batalla de Tetuán (Museu Nacional d'Art de Catalunya, Barcelona).

Tras su regreso a Europa volvió a Roma. Contrajo matrimonio con Cecilia de Madrazo, hija del pintor Federico de Madrazo y hermana del también pintor Raimundo de Madrazo, con quien Mariano Fortuny llegaría a establecer una íntima amistad.

Poco después pintó uno de sus cuadros más famosos: La Vicaría (Museu Nacional d'Art de Catalunya, Barcelona), inspirado supuestamente en la vicaría de su parroquia en Madrid, pero que muchos identifican como la vicaría de la prioral de Sant Pere de Reus. Théophile Gautier lo alabó extraordinariamente, lo que contribuyó a incrementar su fama. El marchante Goupil compró el cuadro por 70.000 francos y no lo quiso exponer por miedo a estropearlo, hasta que lo revendió por 250.000 francos.

Hacia 1870 se trasladó a París, donde contempló las obras del Museo del Louvre, y del Museo de Luxemburgo, interesándose especialmente por artistas como Horace Vernet, Eugène Fromentin, Alexandre Decamps y, muy especialmente, Eugène Delacroix.

En 1868 los Fortuny se instalan en Granada, donde pintará diversas obras y hacia donde atraerá a algunos de sus amigos de París, como Martín Rico, Jules Worms o el bilbaíno Eduardo Zamacois (quien, finalmente, moriría en Madrid antes de llegar).

Viajó brevemente a Londres, y después a Nápoles y a la pequeña localidad de Portici, en el sur de Italia. Finalmente el 9 de noviembre de 1874 volvió a Roma, donde murió el 21 de noviembre.

En abril de 1875, los cuadros que aún se encontraban en su estudio y los diferentes objetos que que Fortuny había reunido en su colección privada fueron subastados en el Hotel Drouot de París, alcanzando ya entonces precios desorbitados.

A pesar de su muerte a los 36 años, su estilo y su obra le definen como un auténtico genio que marcó indeleblemente a toda una generación de pintores europeos, y que pudo revolucionar la pintura española de haber seguido vivo, tal como se demuestra en el estilo de sus últimas obras como Desnudo en la Playa de Portici o Los hijos del pintor en un salón japonés (ambas obras en el Museo del Prado.

Su corazón fue enterrado en Reus, su localidad natal, en la prioral de Sant Pere. En Reus, asimismo, se dio su nombre al teatro principal de la ciudad (el Teatro Fortuny, aún existente), una plaza (la Plaza del Pintor Fortuny, más conocida como Plaza del Condesito, personaje protagonista de una de las más populares acuarelas del maestro) y más tarde a una avenida.

Su hijo Mariano Fortuny y Madrazo fue un notable pintor, escenógrafo y diseñador.


Entre sus principales obras:

La Vicaría Museu Nacional d'Art de Catalunya
La batalla de Tetuán Museu Nacional d'Art de Catalunya
La batalla de Wad-Ras Museo del Prado
La odalisca Museu Nacional d'Art de Catalunya
Askari Biblioteca-Museu Víctor Balaguer, Vilanova i la Geltrú
Askari Hispanic Society of America, Nueva York
El condesito (Il contino) (acuarela) Museu Nacional d'Art de Catalunya
La elección de la modelo The Corcoran Gallery of Art, Washington
La matanza de los Abencerrajes Museu Nacional d'Art de Catalunya
Los hijos del pintor en el salón japonés Museo del Prado
Desnudo en la playa de Portici Museo del Prado
Un viejo al sol Museo del Prado
Jardín de la casa de Fortuny Museo del Prado, terminado por su cuñado Raimundo de Madrazo


miércoles, 25 de enero de 2012

JOAQUIN MIR

Joaquím Mir i Trinxet nació en Barcelona en 1873. En su juventud trabajó en el negocio de bisutería y mercería de su padre. Comenzó los estudios de peritaje mercantil y posteriormente los abandonó para dedicarse a la pintura.
Hacia 1889 inició sus estudios artísticos en la academia privada de Luis Graner, junto a Nonell y más tarde, se matriculó en la Escuela Oficial de Bellas Artes de Barcelona.
La mayor parte de su formación fue autodidacta, mostrando gran afición por pintar y dibujar los paisajes y las gentes de las afueras de Barcelona junto a otros artistas como Joaquim Sunyer, Isidre Nonell, Ricard Canals o Ramón Pichot. Todos ellos estaban interesados por los temas a pleno sol y fueron denominados como la "Colla del Zafra" (Grupo del Azafrán), por el colorido ocre predominante en sus escenas.
Sus temas en estos momentos son los suburbiales o los que reflejan la dura vida en el campo, como son L´hort del rector o El huerto y la ermita.
El ejemplo más notorio es La catedral dels pobres, donde representa de manera realista a un grupo de mendigos en la puerta de la Sagrada Familia de Gaudí. El primer plano, en el que se sitúa la familia de mendigos, es profundamente tremendista. La sombra en la que se encuentran contrasta dramáticamente con la luz y la claridad de las obras.
A finales de siglo se convierte en un asiduo de Els Quatre Gats, local donde se reunían los modernistas. Poco después viaja a Mallorca en compañía de Santiago Rusiñol.
Durante su estancia en la isla desarrolla un lenguaje absolutamente personal. Descubre la luz y el color del paisaje mediterráneo, más bravo y natural que el catalán y a partir de entonces, su pintura abandona la crítica social de corte expresionista y el paisajismo luminista de sus primeros cuadros. El eje central de su actividad pasará a ser el paisaje. Su paleta se enriquece con un atrevido y variado cromatismo, dispuesto de manera espontánea y mostrando la exaltación de una naturaleza desbordante, casi irreal.
La roca del estanque
Permaneció tres años en Mallorca en la pequeña aldea Sa Calobra y debido a una grave caída por un acantilado que pudo costarle la vida, fue ingresado en una clínica mental en Reus por sufrir desordenes nerviosos severos.
Recuperado de su enfermedad, en 1907 se instala con sus padres en Tarragona y en las poblaciones de L'Aleixar y Maspujols inspira muchos de sus paisajes.
Pueblo escalonado
Desde 1921, tras contraer matrimonio, reside en Vilanova i la Geltrú y fallece en Barcelona en 1940.
es una de las mejores pinturas del artista. Capta la atmósfera del paisaje aplicando las manchas de color vibrantes y osadas con armónicas gradaciones cromáticas.
es un ejemplo de esa exaltación. Su estilo es vigoroso y potente. Emplea los tonos ocres, azules y esmeraldas para pintar las escarpadas rocas que se reflejan en las aguas transparentes, creando un juego de luces en el que estos colores se confunden con los azules del mar.

Joaquín Mir fue el máximo exponente de la segunda generación de pintores modernistas catalanes. Renovó el género paisajístico a finales del siglo XIX con un estilo  personal de gran colorido y expresividad.

lunes, 23 de enero de 2012

GENERACION DEL 98






<<Yo soy uno de los tantos españoles que, nacidos
en el último tercio de siglo XIX, han vivido
en un momento malo, confuso y de transición...>>.
Miguel DE UNAMUNO.

Las profundas divisiones del pueblo español reflejadas en la Revolución de Septiembre fueron superficialmente aplacadas por el arquitecto de la Restauración. Siendo el objetivo principal la consolidación de la monarquía, la convivencia cívica quedó en segundo plano. Olvidaba que toda auténtica paz civil debe asentarse en el libre juego y desarrollo de las energías y aspiraciones nacionales; y fomenta para neutralizar a la numerosa masa antidinástica, un género de convivencia civil y política que consiste en el entumecimiento de esas mismas energías. El encogimiento de hombros se ha convertido en el gesto mostrenco del país.

A derecha e izquierda de liberales y conservadores, los dos partidos, queda dicho, que se repartieron en turno pacífico el gobierno del país durante los años de la Restauración y la Regencia, se alinean, siempre en la oposición, las minorías carlista y republicana.
Mientras se mantuvo en vigencia el orden político basado en el usufructo del poder por dos únicos partidos, la vida comunitaria española se apoyó casi exclusivamente en el caciquismo. La representación de la voluntad nacional se elaboraba en el Ministerio de la Gobernación por medio del <<encasillado>>, distribuyéndose los distritos electorales entre quienes componían el partido en el poder.
Componen la sociedad española durante los años de la Regencia una sociedad rural víctima del caciquismo y sumida en la ignorancia, un proletariado industrial concentrado en Cataluña y algunas provincias del litoral Cantábrico, la Iglesia, el ejército y los profesionales de la política, una burguesía que incrementa su poder con la expansión económica y la vieja casta de la nobleza. Salvo zonas como Barcelona u otras ciudades costeras, España entera es un dilatado villorrio cuya vida se centraliza en Madrid.
<<Arrastra España su existencia deleznable, cerrando los ojos al caminar del tiempo, evocando en obsesión perenne glorias añejas, figurándose siempre ser aquella patria que describe la Historia. Este país de obispos gordos, de generales tontos, de políticos usureros, enredadores y "analfabetos", no quiere verse en esas yermas llanuras sin árboles, donde viven vida animal doce millones de gusanos, que doblan el cuerpo al surcar la tierra con aquel arado que importaron los árabes al conquistar Iberia; no se ve en esas provincias anchurosas, tan despobladas como estepas rusas; no se ve en esas fábricas catalanas, edificadas en el aire, sin materia prima, sin máquinas inventadas por nosotros, sostenidas merced al artificio de protectores aranceles; no se ve en esas minas de Vizcaya, de donde salen toneladas de hierro, que pagan los ingleses a cuatro o cinco duros, para devolvérnoslas en máquinas, cuyas toneladas pagamos nosotros por millares de pesetas; no se ve en esos vinos, que para que encuentren compradores han de filtrarse por los alambiques de Burdeos; no se ve en esas ciudades agonizantes, donde la necedad ambiente aplasta a los contados espíritus que pretenden sustraerse a su influjo; no se ve en esas Universidades de profesores interinos; en ese Madrid hambriento; en esa prensa de palabras hueras; mírase siempre en la leyenda, donde se encuentra grande y aprieta los párpados para no verse tan pequeña>>.Ramiro de Maeztu.
Durante los años de la Regencia se inicia el ascenso al plano político de las masas obreras y paralelamente tiene lugar la difusión del credo anarquista: el ideario de Bakunin fue propagado en España. El anarquismo español pronto derivó a la acción directa, dando con ello motivo a la promulgación de las leyes represivas de 1894 y 1896.

La numerosa población obrera de las ciudades hizo sentir su presencia. Proporcionó votos republicanos e introdujo en el mecanismo político los primeros concejales socialistas. El partido obrero gobernado por Pablo Iglesias cobra vida oficial en 1881; su órgano de difusión, El Socialista, empieza a publicarse en Madrid en 1886. En 1887 las secciones locales del nuevo partido crean la <<Unión General de Trabajadores de España>>, organismo que encabezará la lucha sindical. La calle ganó protagonismo: las bombas anarquistas, las manifestaciones del Primero de Mayo y las duras huelgas del período 1900-1905 pertenecen a escalas de valores muy diferentes, y sirvieron para que la burguesía conociera a su enemigo real y para que una larga serie de intelectuales radicales colaborara activamente en la incipiente organización cultural de los partidos y los sindicatos proletarios.
Así, tres son los problemas que polarizan la pugna política durante la Regencia: el desarrollo económico, con graves contradicciones, la <<cuestión social>> y la aparición del regionalismo. Estos problemas, al no ser abordados como era preciso, adquieren mayor gravedad y hondura.

jueves, 19 de enero de 2012

CHÉJOV

Antón Pávlovich Chéjov nació en Taganrog, el 29 de enero de 1860. En 1879 se traslada con su familia a Moscú, donde alterna los estudios de medicina con la composición de narraciones cortas para distintas publicaciones humorísticas.
Gana el premio Pushkin en 1888 y con más de 200 relatos publicados en diarios y revistas es considerado "el mejor prosista de su generación" ("La estepa", "Ladrones"; "La sala Nro. 6", "Relato de un desconocido", "La isla Sajalín").
En 1887, con el estreno de "Ivanov", se inició en el teatro, el cual le atrajo un patrimonio considerable y gran fama mundial.
Aquejado por la tuberculosis se establece en Melíjovo, cerca de Moscú, en 1891. Allí abordará la creación de sus más grandes obras dramáticas, las cuales serán estrenadas en el Teatro de San Petersburgo o en el Teatro de Arte de Moscú entre 1896 y 1904. ("La Gaviota, 1896; "Tio Vania, 1897; "Tres Hermanas", 1901; "El jardín de los cerezos", 1903).
Muere en Badenweiler, Alemania, el 15 de julio de 1904

miércoles, 18 de enero de 2012

AMOR Y PEDAGOGIA DE MIGUEL DE UNAMUNO (LECTURA RECOMENDADA)


 Desde su publicación no ha dejado de perturbar a los lectores. A algunos nos entusiasma, a otros les indigna y no faltan los que ni tan siquiera la acaban por considerarla una burla. Se trata de una obra ante la que no cabe la indiferencia: apasiona o irrita. Es tal su originalidad que no admite seguidores, sino idólatras o renegados. Unamuno repitió muchas veces la máxima de Píndaro: "Aprende a ser lo que eres" y gritó angustiado que quería ser él mismo y serlo eternamente. A fuerza de serse creó un arte inimitable, intrigante, imperecedero, que tan bien refleja esa inquietante estatua salmantina a él dedicada, que da la espalda al reino imaginario de Camelot y se lanza en rampante llama agónica hacia la Casa de las Muertes. Siempre en el límite, su cuerpo no descansa en paz, sino que se excita en guerra consigo mismo y contra el mundo entero, predicando con el ejemplo que hay que hacerse contra las cosas. El sueño no es imagen de la muerte, sino la muerte imagen del sueño. Si abrieran su tumba no encontrarían huesos sino polvo de alma agonizante, dudas y contradicciones fosilizadas, barro inmortal dispuesto a recibir el soplo divino para transformarse en hombre de carne y hueso de nuevo. El otro, el que murió, deambula por los bosques del pensamiento hecho libro en pena, agitando conciencias  al grito de "¡Quiero vivir!"

lunes, 16 de enero de 2012

MIGUEL DE UNAMUNO ESCRITOR DEL GRUPO "GENERACIÓN DEL 98

Miguel de Unamuno y Jugo nació en Bilbao en 1864. La guerra carlista que vivió allí de niño pasaría a ser tema de su primera novela, Paz en la guerra. Unamuno estudió Filosofía y Letras en Madrid, pero pasó casi todo el resto de su vida en Salamanca, donde obtuvo la cátedra de griego e historia de la lengua. Subió al rectorado de la Universidad de Salamanca en 1901.
En 1924 Unamuno fue destituido de su puesto de rector de la Universidad de Salamanca por el dictador Miguel Primo de Rivera. Fue desterrado a una de las islas Canarias, pero se refugió en Francia. Volvió a Salamanca en 1931 y ocupó de nuevo el rectorado de la Universidad de Salamanca, donde continuó su vida de intensa intelectualidad. Unamuno poseía una cultura muy amplia. Conocía lenguas y literaturas modernas y antiguas y le interesaba la filología. Las obras de Unamuno se distiguen por una fuerte preocupación filosófica e incorporan sus estudios de Kant, Hegel, Kierkegaard, Nietzsche, Schopenhauer e Ibsen.
A Unamuno le apasionó toda su vida la filosofía y la historia, sobre todo la filosofía de la historia de España. Fue profundamente religioso pero se distanció mucho de la ortodoxia cristiana. El pensamiento unamuniano refleja su angustia por la división entre lo ideal y lo real, entre el corazón y la razón. Unamuno perdió la fe católica tras unas crisis juveniles. Vivió unos años de militancia socialista y estuvo afiliado al Partido Socialista Obrero Español (PSOE) entre 1894 y 1897 . Otra crisis a los 31 años le renovó la meditación sobre los problemas espirituales y la política; en 1895 Unamuno le escribió a Clarín: "Sueño con que el socialismo sea una verdadera reforma religiosa, cuando se marchite el dogmatismo marxiano." Abandonó la militancia política en 1897, concentrando su atención en el problema de la muerte y de la nada. Los dos grandes temas del problema de España y del sentido de la vida humana lo angustiaron toda su vida.
Además de preocuparse por el futuro de su país, Unamuno mostró una profunda preocupación por su fin personal. La fe es un problema central en su obra, pero no le interesaba la fe estática sino la fe individual y personal. Para Unamuno el anhelo de Dios y de la inmortalidad era tan importante como el aspecto científico-racional del individuo. Reconoció, sin embargo, que la fe tradicional no podía sostenerse ante los avances científicos modernos. Según Unamuno, la persona siente la necesidad de Dios y la fe llega a ser una afirmación del individuo. Sin embargo, Unamuno insistió que el aspecto racional de la persona no le permite creer ciegamente.
La base del "sentimiento trágico de la vida"--título del libro que Unamuno publicó en 1913--es la paradoja entre el vivir y el conocer, ya que "todo lo vital es antirracional, no ya sólo irracional, y todo lo racional, antivital." La vida en sí es una paradoja, y la persona se contradice a sí mismo. Unamuno se consideró "un hombre de contradicción y de pelea [. . .] uno que dice una cosa con el corazón y la contraria con la cabeza, y que hace de esta lucha su vida." En más de una ocasión el angustiado escritor declaró que "la paz es mentira." Identificó la vida con la agonía, entendida ésta en el sentido etimológico de "lucha." Estas preocupaciones son manifiestas en el libro Del sentimiento trágico de la vida, en el que Unamuno explica que tanto el sentimiento como la razón definen al individuo: "El más trágico problema de la filosofía es el de conciliar las necesidades intelectuales con las necesidades afectivas y con las volitivas."

Unamuno es uno de los escritores más importantes del grupo llamado la "Generación del 98," preocupados por el futuro de España ante el mundo moderno. El año 1898 fue el en que España perdió sus últimas colonias ultramarinas, hecho que provocó un examen de la situación histórica del país. Los escritores identificados con la Generación del 98 abogaban por una "europeización" de España. Para Unamuno esa europeización debía abarcar también una "españolización" de lo europeo.
La casa de Unamuno en Salamanca

Su primer libro, En torno al casticismo (1895), es un intento de definir lo eterno y universal del espíritu español. Ya en este libro Unamuno insiste en la necesidad de que España se integre intelectual y espiritualmente al resto de Europa. Otro concepto muy importante que Unamuno planteó en su primer libro, es la distinción entre la historia (los cambios cronológicos e incidentales) y la intrahistoria (la continuidad y lo esencial de los pueblos).
La vida de don Quijote y Sancho (1905) sirve como contraposición a la idea de la europeización de España. En este libro se realza la independencia y el voluntarismo de don Quijote, el cual representa el alma española rechazando la lógica para seguir su propia fe y visión personal. El "problema de España" se define ahora como una falta de "Quijotes," y Unamuno insiste en la necesidad de "rescatar el sepulcro del Caballero de la Locura del poder de los hidalgos de la Razón."
Algunos críticos consideran que la filosofía de Unamuno anticipa el existencialismo de los años 30, 40 y 50, y usan el término "pre-existencialista" para hablar de la obra unamuniana. A otros críticos les parece más apropiado hablar del "vitalismo" unamuniano. No importa tanto la clasificación de la filosofía unamuniana, en parte porque ésta evolucionaba a lo largo de la vida del autor, pero impregna toda su copiosa producción literaria. Miguel de Unamuno fue autor de novelas, poesía, teatro y ensayo y en su asombrosa y prolífica obra artística se encuentra la manifestación de su preocupación por la inmortalidad.
Los temas predilectos de Unamuno--la inmortalidad, la procreación, la maternidad, la lucha del individuo por realizarse--no son sino pretextos para la exploración de sus ideas filosóficas. Empleaba un lenguaje esencial, sin adornos, para transmitir sus ideas. Buscaba un estilo desnudo que permitiera desplegarse una densidad de ideas. Unamuno luchaba con el lenguaje para conseguir lo que él llamaba "una lengua seca, precisa, rápida, sin tejido conjuntivo." Sus personajes casi carecen de descripción física, ya que lo que los definen es la lucha interior.
La obra literaria de Unamuno resiste toda categorización. Rechazó los límites tradicionales del género narrativo al escribir Niebla (1914), obra que él clasificó de "nívola" en vez de "novela": "Invento el género e inventar un género no es más que darle un nombre nuevo, y le doy las leyes que me placen." El protagonista de Niebla, Augusto Pérez, entra en diálogo con el autor, insistiendo que como ente de ficción es tan auténtico como el autor de carne y hueso, y explicando que no quiere morirse. El deseo de "serse" del protagonista se debate contra la muerte y la disolución de su personalidad.: "¡Quiero vivir, quiero ser yo!" El diálogo de la novela se convierte en vehículo imprescindible para la exteriorización de la voluntad del protagonista.
Unamuno adaptó el tema bíblico del cainismo en su novela Abel Sánchez (1917), ampliando el tema de la envidia al reconocer una dialéctica entre el envidiado y el envidioso, que se necesitan mutuamente. No es que haya víctimas y verdugos, sino que todos llevamos dentro un Caín y un Abel luchando en íntima tragedia. Ante este destino trágico Unamuno propone la caridad y el perdón como únicas respuestas.

Unamuno unió tres novelas cortas bajo el título de una de ellas, San Manuel Bueno, martir (1931). En la novela aparecen unas de las grandes obsesiones unamunianas: la inmortalidad y la fe. El protagonista de San Manuel Bueno, martir es un cura que pierde la fe. Este hombre, sin fe ni esperanza, se convertirá sin embargo en ejemplo de la caridad. Unamuno establece un contraste entre una verdad trágica y una felicidad ilusoria, optando en esta obra por la segunda, a diferencia de lo que había sostenido en obras más tempranas.
Escritor infatigable, Unamuno escribió varios libros de poesía, entre ellos un diario de su destierro en Francia durante los años veinte y unas meditaciones sobre una pintura de Cristo del famoso pintor Velázquez. Igual que sus obras narrativas, la obra poética de Unamuno constituye un tipo de autobiografía espiritual, expresión de su constante lucha vital. Se mantuvo al margen de las modas poéticas del momento como el modernismo, el simbolismo o el vanguardismo, prefiriendo expresarse de manera más sobria.

El teatro de Unamuno no es sino continuación de su obsesión con el conflicto íntimo del individuo. En obras como Fedra, El otro, La venda y El hermano Juan intentaba presentar directamente ese conflicto. Se nota en la obra dramática, igual que en sus novelas, una reducción casi absoluta a la palabra y la acción. y una intriga mínima. Es casi imposible discernir entre teatro, novela y poesía en Unamuno, ya que su obra es equemática dentro de un contexto de diálogos intelectuales y ensayísticos que llevan a los personajes a "monologar."

Cuando las tropas nacionalistas de Francisco Franco se apoderaron de Salamanca al principio de la Guerra Civil, Unamuno resumió su opinión de la política del "Generalísimo" en la consabida conclusión concisa: "Venceréis, pero no convenceréis." Por su postura ante las fuerzas franquistas, Unamuno fue destituido y sufrió arresto domiciliario. Murió repentinamente el 31 de diciembre de 1936.
Retrato de Unamuno realizado por Ramón Casas

FREDERIC CHOPIN

Frederic Chopin nació en Zelazowa Wola (Varsovia, Polonia) el 1 de marzo de 1810  . Su padre se llamaba Nicolas Chopin y su madreTekla Kryzanowska. Sus hermanas eran 3 : la mayor: Ludwika, y las dos menores: Isabella y Emilia, ( que, como él, falleció muy joven por la tuberculosis) de 1 y 2 años menores que Frederic. Amaba tanto la música y su espiritu era tan especial, que de escucharla, lloraba de emoción.
Chopin estudió piano con su madre, y luego con Adalbert Zywny. Pero su técnica especial la adquirió de manera autodidacta. Debuto como pianista a la edad de 8 años, el día 23 de febrero de 1818 . Continuó igualmente, y a los 13 años, estudia composición con Jozéf Elsner quien en un informe lo definió como genio, e ingreso luego en el Conservatorio de Varsovia.
Chopin era dueño de una sensibilidad muy delicada, refinada, que en ocasiones se expresa con grandes arranques de exaltacion, intentando llegar al alma de los demás, como con un grito deseperado, angustiado. Todas sus melodías, son de una gran melancolía, pero principalmente, su musica despierta el ensueño romántico, desbordante.
Incluso en su obras más veloces, Chopin, nos llena de desbordante poesía y quiere comunicar quizá, tormentos de un alma muy sensible o delicada. Fue un soñador patriótico, pero activista, colaborando para la causa, cuando fue la revolución, con una gira intensa, de conciertos, que quizá le aceleró la perdida de la vida.
Él inició una forma de composición pianística, en esos tiempos todavía ignorada. Como amaba la musica popular, sus obras tienen la distinción de la misma. Ya que se inspiró en ritmos de ella.
Amaba la música de Haendel.
En 1829 gana el Premio de Composición de la Escuela de Música de Glowna, haciendo entonces, una gira de conciertos por Berlín, Praga, Dresde y Viena. Ese mismo año conoce al gran violinista y compositor Nicolo Paganini (que tenía 47 años), del que Chopin admirará su virtuosismo y tratará de combinarlo en el piano con el colorido del folklore polaco ( al igual que le sucedio a Franz Liszt, que al conocerlo, se propuso llevar ese virtusismo y musicalidad, al piano) .
A Nicolo Paganini, le dedico el Estudio No 1 de su serie de Estudios para piano. En Viena conoce también al célebre pedagogo del piano Carl Czerny y también por estas fechas entabla relación con F. Mendelssohn.
Enamorado de una compañera de estudios, Constanza Gladkowska, se inspira en ella para componer el Adagio del Concierto no 2 .
Le escribió a Tito Woyciechowski: "para mi desgracia quizás, he encontrado mi ideal, que venero fiel y lealmente. Hace ya seis meses de esto, y a aquella con quien sueño cada noche, no le he dicho una palabra. Pensando en esa bella criatura he compuesto el "Adagio" de mi nuevo "Concerto", así como el vals (op. 71, Número 2 en re mayor) que he escrito esta mañana"
Muy tímido, no se anima a declarar su amor a Constanza y dice en una de sus cartas: "De estar enamorado, llegaré a disimular durante algunos años máz un ardor imposible de declarar hoy, desgraciadamente".
Los sucesos políticos lo obligaron a emigrar de su patria, (a la que ya nunca regresaría) A su partida, sus amigos le dieron una copa con tierra de su país. Queda en la incognita si llegó a confesar su amor a Constanza.
Fue a vivir a París en el año 1831 donde se convierte en una atracción para el ambiente musical de Paris a pesar de que ofreció escasos conciertos.
El príncipe Radzwill lo toma bajo su protección, lo presenta en los salones aristocráticos, y en esta forma Chopin se convierte en el maestro de las damas de la alta sociedad. Cultiva amistad con músicos famosos: Lizst, Rossini, Päer, Cherubini, Berlioz, etc.
En 1834 visita a los Schumann en Leipzig,y de regreso a París pasa por Dresde, donde se encuentra con la familia Wodzinski, enamorándose de María, ( y a quien dedico varias de sus obras "A Maria Wodzinska) que había sido su amiga y discípula en su infancia: ella era muy bella y culta. Al año siguiente (1836) sus relaciones se formalizan, pide su mano y obtiene el consentimiento de la madre de ella, pero en cambio su padre se opone.
Cuando la ruptura con María Wodzinska se produjo, Chopin decidio ir a Londres: allí llevaba una vida de aislamiento. Su compatriota Kozman dice: "No conoce a nadie y no quiere conocer a nadie, excepto a mi". Hiller escribe: "... Una noche tocó soberbiamente en casa de Brodwood y luego desapareció otra vez, a lo que parece está muy enfermo".
En 1936 conoce a la famosa escritora George Sand, de quien Chopin dice: "He conocido a una gran celebridad, pero su cara no me es simpática, no me ha gustado nada. Incluso hay en ella algo que me repele".
Cuando Chopin sufre el asedio de George Sand pero al fin, se enamoran
Ella influyó mucho en su obra. Tuvieron un amor tormentoso.
En 1838 junto a Sand va a vivir a la isla de Mallorca (España) ya que buscaba un clima más cálido que mejorara su enfermedad. Tiempo después de regresar a París, en 1847, rompen su relación, y la salud de Chopin se deteriora con gran rapidez desde entonces.
Fallece el dia 17 de octubre de 1949

viernes, 13 de enero de 2012

MARIANO BARBASAN (PINTOR ZARAGOZANO)

Nacido en Zaragoza. En un principio y por expreso deseo de su padre estudió la carrera militar en Segovia, aunque al fallecimiento de éste se matriculó en la Academia de Bellas Artes de Valencia. En esta ciudad asistió a las clases nocturnas del Círculo de Bellas Artes y trabó una profunda amistad con artistas valencianos como Joaquín Sorolla o José Benlliure. En 1887 ganó la beca de la Diputación Provincial de Zaragoza, consiguiendo una pensión en Roma. En la ciudad italiana ingresó en el taller de Agustín Salinas, relacionándose con otros artistas de la colonia española, entre ellos Francisco Pradilla. Más tarde expone en Chile (1895), Argentina (1898) y Uruguay (1912). Mariano Barbasan vivió más de 30 años en la capital de Italia, allí nació su hijo y su primer nieto, pero tres años antes de su muerte regresó definitivamente a Zaragoza, dónde fue nombrado académico de honor, y en 1923 académico de número. La calidad del color en su obra es tal, que se le ha relacionado con los macchaioli florentinos y los impresionistas franceses

MARIA SYBYLLA GRABADORA DE PLANTAS Y ANIMALES

MARIA SYBILLA EN EDAD AVANZADA

 Nació en Frankfurt en 1647, grabadora, miniaturista y pintora
Aunque su padre murió cuando ella tenía tres años, el entorno familiar pronto la
condujo a dibujar, pintar y grabar plantas y animales. A los 18 años se casó con el pintor de Nüremberg Johann Andreas Graff, diez años mayor que ella
cual tuvo dos hijas.
 Sus primeras colecciones de dibujos de orugas de insectos pintados sobre pergamino fueron impresas en  Nüremberg en dos partes, una en 1669 y la otra en 1683.
1684 se separó de su marido y se trasladó a los Países Bajos, siguiendo la iglesia
del hugonote ultrareformista Jean Labadie
 1713 y 1717 apareció la traducción holandesa de su
 obra sobre orugas de mariposas, mientras Maria
 Sibylla Merian vivía en la provincia holandesa de Friesland. En Ámsterdam visitó el gabinete de Witsen, que además de ser el burgomaestre de la ciudad era el presidente de la Compañía de las Indias
 Occidentales, y quedó impresionada por el tamaño y la belleza de los insectos que Witsen conservaba disecados, procedentes de Surinam.
 La impresión debió ser tan fuerte, que tomó la decisión, casi heorica para una dama pintora de 52 años del siglo XVII de ir personalmente
a Surinam a dibujar los insectos en vivo, en su medio natural. Así pues, en Junio de 1699 y acompañada por su hija mayor, se embarcó para  Surinam, donde permanecería dos años, hasta Junio de 1701
De la estancia en Surinam trajo una colección de espléndidos
dibujos de insectos pintados sobre pergamino, 60 de los cuales
fueron publicados en su famosa obra insectorum surinamensium.La  mayor parte de los dibujos representan especies de lepidópteros,
incluyendo todas las fases del ciclo biológico y la planta
nutricia. Cada dibujo, con su explicación correspondiente, es
una verdadera lección de ecología basada en imágenes maravillosamente
realistas, que contrastan con los estáticos "retratos"
de insectos que dibujaban los entomólogos de la época. En su
dibujo de la mariposa empalizadas, por ejemplo, Maria Sibylla Merian
 nos explica que amarilla con franjas negras y está decorada con seis espinas
negras. Cuando ha alcanzado un tercio de su talla final,
cambia la piel y muda el color a amarillo anaranjado con
manchas negras en las patas… Varios días después cambia la
piel una vez más; en Abril de 1700 mudaron en crisálidas; en
Junio emergieron las mariposas como las del dibujo. La de la
parte inferior, más pequeña, es el macho, la mayor de la parte superior es la hembra
De vuelta a los Países Bajos, Maria Sibylla Merian se
estableció en Ámsterdam, donde continuo dibujando y pintando
hasta 1714, en que sufrió un ataque al corazón del que
quedó parcialmente paralizada. Murió en 1717.

miércoles, 11 de enero de 2012

SANTIAGO RUSIÑOL PINTOR

Pintor y escritor español nacido en Barcelona. Realiza sus primeros estudios en el Centro de Acuarelistas de la ciudad catalana. Viaja a París en el año 1887 con amigos como Casas, Utrillo y otros, donde tiene la oportunidad de aprender junto a Pierre Puvis de Chavannes, familiarizándose con el simbolismo y de practicar la pintura al aire libre. Representa junto con Mir y Beruete la tendencia española del paisajismo de fuerte influencia francesa. Aunque Rusiñol fue receptivo al impresionismo, jamás lo fue, como lo atestigua el estilo tan personal de sus paisajes. A su regreso, funda en Sitges el taller-Museo del Cau Ferrat donde experimenta sobre la luz y es asiduo contertulio del café Els Quatre Gats. Se especializa en paisajes de los Reales Sitios como Aranjuez o La Granja en España o Tívoli y Frascati en Italia, pues su estilo de vida, de bohemio acomodado, le permitió viajar mucho. Junto con Hermen Anglada Camarasa y Ramón Casas forman el trío de pintores modernistas catalanes. Aunque su temática es muy variada se especializará en el paisaje, bien rural bien urbano donde al principio la figura humana no destaca sino que se integra. Al final de su carrera sólo pintará paisajes bien naturales, fantásticos embellecidos por medio de árboles o de elementos arquitectónicos, como refleja en su cuadro Escaleras del generalife. Recibió en el año 1908 la medalla de la exposición nacional de Bellas Artes por su obra titulada El cenador, inspirada en los jardines de Aranjuez. Como autor literario estrenó la obra de teatro Lauca del senyor Esteve en el año 1917. Rusiñol ha quedado adscrito al paisajismo y ha sido inmortalizado como el pintor de los jardines de España.

martes, 10 de enero de 2012

TRATADO DE VERSALLES

La enumeración de los principales puntos del Tratado de Versalles da una idea del rigor con que las potencias vencedoras impusieron su mandato.
1) Alemania perdió el derecho de poseer un ejército, excepto 90.000 soldados y 4.000 oficiales; los efectivos eran alistados por el término de doce años y, si alguno de ellos moría durante ese lapso, no podía ser reemplazado; se eliminaba también el estado mayor; quedaba suprimida la artillería pesada, la aviación militar y se debían desmantelar todas las fortalezas y los puertos militares; se prohibía la fabricación de armas y se establecían comisiones aliadas de contralor.
2) Sólo se permitía a Alemania conservar seis cruceros de 10.000 toneladas cada uno, igual cantidad de 6.000 toneladas, doce destructores y doce cañoneras; quedaba suprimida la flota submarina; los puertos marítimos, así como también los ríos Danubio, Rin, Elba y Oder eran declarados abiertos a las naves de las potencias aliadas, sin que fuera necesario el permiso de Alemania.
3) Alemania resignaba todas sus colonias sin excepción y quedaba prohibida la construcción de cualquier clase de fortificaciones en la orilla izquierda del Rin v en un franja de 50 kilómetros al este del mismo río. De tal manera, el país quedaba a merced de cualquier potencia de segundo orden, como Polonia o Checoslovaquia. La existencia de Alemania ya ni dependía de sí misma, sino de la voluntad de los otros.
    En cuanto a las pérdidas territoriales. Alsacia y Lorena se anexionaban a Francia que, además, ocupaba por 15 años la región del Sarre. Luego de este período, se decidiría por plebiscito a quién pertenecería en el futuro ese territorio. Si el Sarre volvía a Alemania, ésta debía indemnizar a Francia en divisas oro por la restitución de los yacimientos carboníferos allí existentes. Polonia recibía una parte de la Alta Silesia (otros distritos pasaban a Checoslovaquia), Posdan, casi toda la Prusia Occidental y algunos distritos de la Pomerania. Danzig era declarada ciudad libre. Entre Francia y el Imperio Británico se repartían todas las colonias de Alemania. La primera recibía casi todo el Camerún y gran parte del Togo; Inglaterra tomaba posesión de África Oriental y Occidental, las partes restantes del Togo y Camerún, las islas Samoa y de Nueva Guinea Las pérdidas constituían alrededor del 17 por ciento del territorio europeo alemán.
    Por otros puntos del tratado, Alemania entregaba toda su flota mercante de calado superior a las 1.600 toneladas, la mitad de las naves de calado inferior, el 25 por ciento de los pesqueros y el 120 por ciento de las embarcaciones fluviales. Además, se comprometía por el término de cinco años a entregar anualmente una parte de los nuevos barcos que construya. Debía suministrar durante diez años más de 40 millones de toneladas de carbón a los aliados; entregaba a Francia y a Bélgica 371.000 cabezas de ganado, de las que 141.000 eran vacas lecheras. En la posguerra, esta imposición resultaba particularmente dolorosa. Todavía antes de conocer el monto exacto, debía comprometerse a abonar cualquier suma de dinero que le fuera exigida antes del 1° de mayo de 1921. Alemania aceptaba conceder a las potencias victoriosas la cláusula de nación más favorecida en las tarifas aduaneras, sin ningún tipo de reciprocidad.
    El Tratado de Versalles, que llena un grueso volumen de exigencias, ponía como garantía de cumplimiento la ocupación por quince años de todo el territorio alemán situado a lo largo de la orilla izquierda del Rin. Los gastos de mantenimiento de las tropas aliadas asignadas a esta función corrían a cargo de Alemania, por supuesto. La violación de cualquiera de las cláusulas del tratado, importaba para Alemania duras sanciones adicionales. Se formó una Comisión de Reparaciones, que tenía poder para realizar allanamientos, registros e investigaciones en cualquier momento y lugar. Según una lista que presentaría la Entente, debían entregarse a los aliados a todas aquellas personas que habían violado el derecho internacional. En este sentido, se hacía a Alemania única responsable de la guerra.
    "Somos condenados no sólo a la impotencia política, sino también a la ruina económica y a la servidumbre", dijo un representante germano. Ni bien se tomó conocimiento en Alemania de las condiciones del Tratado, se decretó una semana de luto nacional, a la vez que se realizaban demostraciones contra la firma. Pero Clemenceau no cedió en nada importante. Sabía que no podían oponerse a su mandato. En el Weimar se vivía el más grande abatimiento. El primer ministro Scheidemann dimitió el 21 de junio y fue designado jefe del gabinete el socialdemócrata Bauer. Un día después la Asamblea Nacional de Weimar votó sobre la firma del Tratado: por 237 votos contra 138 se resolvió acatar el mandato de los vencedores haciendo dos reservas: se negaba a reconocerse como única responsable de la guerra y se negaba a entregar a la Entente a sus ciudadanos acusados de crímenes contra el derecho internacional. Clemenceau replicó que no se aceptaba ninguna concesión. Así, tal como fue establecido por los aliados, se firmó el tratado el 28 de junio de 1919, en Versalles.

lunes, 9 de enero de 2012

1873 Fallece Napoleón III, Emperador de Francia.

El príncipe Luis Napoleón, figura central de la vida política francesa desde las elecciones presidenciales de diciembre de 1848, era un personaje mal conocido para sus contemporáneos y todavía intriga a los historiadores que se interesan por el periodo. Su papel en los acontecimientos de aquellos años quiso ser el de un hombre providencial que se identificaba con los intereses del pueblo.
Había nacido en 1808. Se le suponía hijo de Luis Bonaparte, al que su hermano había puesto como rey de Holanda, y de Hortensia Beauharnais, hija de Josefina. Sin embargo, no parecían del todo infundadas las dudas que se albergaban sobre la verdadera identidad de su padre, lo que siempre afectó profundamente al nuevo Emperador. En 1831 había luchado con los revolucionarios italianos de la Romaña, que se habían alzado contra la autoridad Papal. En esas luchas, que le marcarán con un pasado carbonario, encontró la muerte su hermano mayor, Napoleón Luis.
Desde la muerte, en 1832, del duque de Reichstadt, hijo de Napoleón, se consideró heredero de su tío , hizo dos intentonas (1836, Estrasburgo; 1840, Boulogne) contra la Monarquía de Luis Felipe, que le llevaron a la prisión de Ham, de la que pudo escaparse en 1846, para buscar refugio en Inglaterra. Para entonces ya había dado muestras de una cierta capacidad publicística que le había llevado a poner por escrito lo que habrían de ser las líneas directrices de su futura acción política. De 1839 es el folleto titulado "Las ideas Napoleónicas", en el que analiza la acción política de su tío y señala que un gobierno fuerte es condición necesaria para la consecución de una verdadera libertad. Pocos años más tarde, en 1844, publica otro folleto (La extinción del Pauperismo) en el que desarrolla la idea de la intervención del Estado en la política económica para beneficio de las masas desposeídas. Una de las medidas que proponía era dedicar 9.000.000 de hectáreas para colonias comunitarias. Otros folletos de aquellos años se dedicaron a cuestiones económicas más precisas, como el azúcar, la construcción de un canal en el istmo americano o las mejoras técnicas en el arma de artillería.
Su aparición en París, después de las jornadas revolucionarias de febrero de 1848, había provocado una cierta reticencia pero no preocupó excesivamente a los políticos profesionales, que confiaban en poder manejarlo. En su entorno figuraban algunas personalidades de su estrecha confianza, como Morny, que era su hermanastro, J. Persigny, E. Rouher, P. Baroche, o el conde Waleski. Algunos habían sido políticos comprometidos con los anteriores regímenes, que ahora apostaban por el gobierno fuerte que encarnaba el príncipe Bonaparte.
También la familia Bonaparte era un grupo característico de la nueva situación. En el entorno del príncipe actuaba su tío Jerónimo, que demostraba inclinaciones demócratas, y sus hijos Matilde y Napoleón (al que se le denominaba Plon-Plon). A ese círculo verdadera corte burguesa , se vino a unir, por su matrimonio en 1853, la española Eugenia de Montijo, descendiente de una noble familia afrancesada, que aportaría un tono marcadamente conservador y clerical. El propio Napoleón se tomó alguna vez a broma el carácter variopinto de su entorno familiar y de amigos. "Vaya gobierno que tengo ,parece que comentó alguna vez. La Emperatriz es una legitimista; Napoleón Jerónimo, un republicano; Morny, un Orleanista; y yo, un socialista. El único bonapartista es Persigny, y está loco". Fue lo que se llamó el partido del Elíseo, en el que se aglutinaron intereses muy dispersos.
Tras tres años de lucha contra los órganos representativos, disolvió la Asamblea el 2 de diciembre de 1851 y proclamó personalmente una nueva Constitución para Francia. Un año más tarde convocó un referéndum que le designó  Emperador, con el apoyo de la Iglesia católica, la burguesía, las masas obreras y los nacionalistas. Con semejante apoyo masivo, instauró un régimen dictatorial con el que emprendió grandes planes económicos. El gran déficit de su política fueron las cuestiones exteriores, que le ocasionaron no pocos quebraderos de cabeza. Centrado hasta 1859 en debilitar a Rusia y Austria y en mantener la amistad con Gran Bretaña, desde esa fecha fue un firme defensor de los nacionalismos alemán e italiano, movimientos que posteriormente no podrá dominar. El estallido de la guerra con Prusia será el principio del  fin del  ,  segundo Imperio Francés siendo depuesto por la Asamblea tras la derrota en 1870 .En Alemania permanecerá encarcelado durante un año, hasta que pueda establecerse en Inglaterra, donde finalmente falleció.

martes, 3 de enero de 2012

Goya, aragonés ilustre

Los grandes genios son siempre difíciles de encasillar. Habitualmente, ellos marcan las pautas de un estilo concreto pero a veces, y es el caso de Goya, se desvinculan del estilo característico de su tiempo. Quizá la figura de Goya sea más atrayente por lo que supone de ruptura. Francisco de Goya y Lucientes nace en un pequeño pueblo de la provincia de Zaragoza llamado Fuendetodos el 30 de marzo de 1746. Sus padres formaban parte de la clase media baja de la época; José Goya era un modesto dorador que poseía un taller en propiedad y poco más, de hecho "no hizo testamento porque no tenía de qué" según consta en su óbito parroquial. Engracia Lucientes pertenecía a una familia de hidalgos rurales venida a menos. La familia tenía casa y tierras en Fuendetodos por lo que el pintor nació en este lugar, pero pronto se trasladaron a Zaragoza. En la capital aragonesa recibió Goya sus primeras enseñanzas; fue a la escuela del padre Joaquín donde conoció a su amigo íntimo Martín Zapater y parece que acudió a la Escuela de dibujo de José Ramírez. Con doce años aparece documentado en el taller de José Luzán, quien le introdujo en el estilo decadente de finales del Barroco. En este taller conoció a los hermanos Bayeu, muy importantes para su carrera profesional. Zaragoza era pequeña y Goya deseaba aprender en la Corte; este deseo motiva el traslado durante 1763 a Madrid, participando en el concurso de las becas destinadas a viajar a Italia que otorgaba la Academia de San Fernando, sin obtener ninguna. En la capital de España se instalará en el taller de Francisco Bayeu, cuyas relaciones con el dictador artístico del momento y promotor del NeoclasicismoAntón Rafael Mengs, eran excelentes. Bayeu mostrará a Goya las luces, los brillos y el abocetado de la pintura. Durante cinco años permaneció en el taller, concursando regularmente en el asunto de la pensión, siempre con el mismo resultado. Así las cosas, decidió ir a Italia por su cuenta; dicen que llegó a hacer de torero para obtener dinero. El caso es que en 1771 está en Parma, presentándose a un concurso en el que obtendrá el segundo premio; la estancia italiana va a ser corta pero muy productiva. A mediados de 1771 está trabajando en Zaragoza, donde recibirá sus primeros encargos dentro de una temática religiosa y un estilo totalmente académico. El 25 de julio de 1773 Goya contrae matrimonio en Madrid con María Josefa Bayeu, hermana de Francisco y Ramón Bayeu por lo que los lazos se estrechan con su "maestro". Los primeros encargos que recibe en la Corte son gracias a esta relación. Su destino sería la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara, para la que Goya deberá realizar cartones, es decir, bocetos que después se transformarán en tapices. La relación con la Real Fábrica durará 18 años y en ellos realizará sus cartones más preciados: Merienda a orillas del Manzanares,El Quitasol,  El Cacharrero, La Vendimia o La Boda. Por supuesto, durante este tiempo va a efectuar otros encargos importantes; en 1780 ingresa en la Academia de San Fernando para la que hará un Cristo Crucificado, actualmente en el  Museo del Prado. Y ese mismo año decora una cúpula de la Basílica del Pilar de Zaragoza, aunque el estilo colorista y brioso del maestro no gustara al Cabildo catedralicio y provocara el enfrentamiento con su cuñado Francisco Bayeu. Al regresar a Madrid trabaja para la recién inaugurada iglesia de San Francisco el Grande por encargo de un ministro de Carlos III. En Madrid se iniciará la faceta retratística de Goya, pero será durante el verano de 1783 cuando retrate a toda la familia del hermano menor de Carlos III, el infante D. Luis, en Arenas de San Pedro (Ávila), sirviéndole para abrirse camino en la Corte, gracias también a su contacto con las grandes casas nobiliarias como los Duques de Osuna o los de Medinaceli, a los que empezará a retratar, destacando la Familia de los Duques de Osasuna uno de los hitos en la carrera de Goya. Carlos IV sucede a su padre en diciembre de 1788; la relación entre Goya y el nuevo soberano será muy estrecha, siendo nombrado Pintor de Cámara en abril de 1789. Este nombramiento supone el triunfo del artista y la mayor parte de la Corte madrileña pasa por su estudio para hacerse retratos, que cobra a precios elevados. Durante 1792 el pintor cae enfermo; desconocemos cuál es su enfermedad pero sí que como secuela dejará a Goya sordo para el resto de sus días. Ocurrió en Sevilla y Cádiz y en Andalucía se recuperará durante seis meses; esta dolencia hará mucho más ácido su carácter y su genio se verá reforzado. El estilo suave y adulador dejará paso a una nueva manera de trabajar. Al fallecer su cuñado en 1795 ocupará Goya la vacante de Director de Pintura en la Academia de San Fernando, lo que supone un importante reconocimiento. Este mismo año se iniciará la relación con los Duques de Alba, especialmente con Doña Cayetana, cuya belleza y personalidad cautivarán al artista. Cuando ella enviudó, se retiró a Sanlúcar de Barrameda y contó con la compañía de Goya, realizando varios cuadernos de dibujos en los que se ve a la Duquesa en escenas comprometidas. De esta relación surge la hipótesis de que Doña Cayetana fuera la protagonista del cuadro más famoso de Goya: la Maja Desnuda,. Pero también intervendrá en la elaboración de los Caprichos, protagonizando algunos de ellos. En estos grabados Goya critica la sociedad de su tiempo de una manera ácida y despiadada, manifestano su ideología ilustrada. En 1798 el artista realiza la llamada Capilla Sixtina de Madrid para emular a la romana de  Miguel Angel: los frescos de  San Antonio de la Florida, en los que representa al pueblo madrileño asistiendo a un milagro. Este mismo año firma también el excelente retrato de su amigo Jovellanos. El contacto con los reyes va en aumento hasta llegar a pintar La familia de Carlos IV, en la que el genio de Goya ha sabido captar a la familia real tal y como era, sin adulaciones ni embellecimientos. La Condesa de Chinchón será otro de los fantásticos retratos del año 1800. Los primeros años del siglo XIX transcurren para Goya de manera tranquila, trabajando en los retratos de las más nobles familias españolas, aunque observa con expectación cómo se desarrollan los hechos políticos. El estallido de la Guerra de la Independencia en mayo de 1808 supone un grave conflicto interior para el pintor ya que su ideología liberal le acerca a los afrancesados y a José I mientras que su patriotismo le atrae hacia los que están luchando contra los franceses. Este debate interno se reflejará en su pintura, que se hace más triste, más negra, como muestran El Coloso o la serie de grabados Los desastres de la Guerra. Su estilo se hace más suelto y empastado. Al finalizar la contienda pinta sus famosos cuadros sobre el Dos y el  Tres de Mayo de 1808.Como Pintor de Cámara que es debe retratar a Fernando VII quien, en último término, evitará que culmine el proceso incoado por la Inquisición contra el pintor por haber firmado láminas y grabados inmorales y por pintar la Maja Desnuda. A pesar de este gesto, la relación entre el monarca y el ar.tista no es muy fluida; no se caen bien mutuamente. La Corte madrileña gusta de retratos detallistas y minuciosos que Goya no proporciona al utilizar una pincelada suelta y empastada. Esto provocará su sustitución como pintor de moda por el valenciano  Vicente López. Goya inicia un periodo de aislamiento y amargura con sucesivas enfermedades que le obligarán a recluirse en la Quinta del Sordo, finca en las afueras de Madrid en la que realizará su obra suprema: las Pinturas Negras, en las que recoge sus miedos, sus fantasmas, su locura. En la Quinta le acompañaría su ama de llaves, Dª. Leocadia Zorrilla Weis, con quien tendrá una hija, Rosario. De su matrimonio con Josefa Bayeu había nacido su heredero, Francisco Javier. Goya está harto del absolutismo que impone Fernando VII en el país, así que en 1824 se traslada a Francia, en teoría a tomar las aguas al balneario de Plombières pero en la práctica a Burdeos, donde se concentraban todos sus amigos liberales exiliados. Aunque viajó a Madrid en varias ocasiones, sus últimos años los pasó en Burdeos donde realizará su obra final, la Lechera de Burdeos, en la que anticipa el  Impresionismo. Goya fallece en Burdeos en la noche del 15 al 16 de abril de 1828, a la edad de 82 años. Sus restos mortales descansan desde 1919 bajo sus frescos de la madrileña ermita de San Antonio de la Florida, a pesar de que le falte la cabeza ya que parece que el propio artista la cedió a un médico para su estudio.