lunes, 28 de noviembre de 2011

FETS I COSTUMS

ELS SEGADORS

Hi havia colles de segadors, anys endarrera, que baixant del poble anaven a segar per guanyar-se la vida. La ruta que recorden era: Areny, Sopeira, Santorens, Betesa, Pont, Malpàs, Gotarta, Igüerri, Sarroqueta, Llesp, Barruera, Erill i Durro.
El  temps de la sega solia durar uns tres mesos, i el sou era de deu pessetes i el menjar.

MALLAR

En temps de la sega els animals portaven les garbes fin a l'era. Allí es feia la batuda i es ventava el gra.
Aquesta feina es feia a l'era, però el nom que li donaven era "el mallador", per això l'expressió era la de "mallar"

martes, 15 de noviembre de 2011

15 de Noviembre San Alberto Magno

Alberto nació cerca del año 1200 (1193/1206?) en Suabia (sudoeste de Alemania). Luego de estudiar en Padua (Italia), ingresó en la orden de los dominicos; él tenía por entonces treinta años de edad y la orden diez de existencia (1223). Enseñó en Hildesheim, Friburgo,, Ratisbona, Estrasburgo y Colonia. Estuvo en la Universidad de Paris entre los años 1243 y 1248 y nuevamente en Colonia entre 1248 y 1252. Hasta allí lo siguió desde París su discípulo Tomás de Aquino. Fue nombrado autoridad provincial de la orden dominica en Alemania en el año 1254 y, en 1261, obispo de Ratisbona, cargo que ocupó sólo el tiempo necesario para poner orden en los asuntos más urgentes pidiendo luego ser relevado de sus funciones. Murió en 1280 en la ciudad alemana de Colonia. Dice Hirschberger que, “cuando se piensa que Alberto hizo todos su viajes, según las prescripciones de su orden, a pie, queda uno verdaderamente asombrado de que en medio de sus muchos negocios sacara aún tiempo y concentración de espíritu para una producción literaria que en la edición de Borgnet llena 30 gruesos volúmenes”.
Alberto es la figura central de la irrupción del aristotelismo en la Edad Media. Al respecto dice Gilson: “La adopción del peripatetismo por los teólogos fue una verdadera revolución en la historia del pensamiento occidental . La realización de esta obra capital se debe principalmente a la colaboración de dos extraordinarios genios, ambos de la Orden de Santo Domingo: Alberto Magno y Santo Tomás de Aquino la obra de Alberto Magno preparó la de Santo Tomás. Muchos materiales que Alberto había descubierto y reunido se encuentran ajustados entre sí y encajados en la síntesis admirable que Tomás supo elaborar con ellos. Sin la formidable y fecunda labor de su maestro, el brillante ordenador de ideas que fue el discípulo habría tenido que consagrar a su vez la mayor parte de sus esfuerzos a buscarlas. Pero no es menos cierto que la obra de Alberto Magno contiene muchos materiales que no utilizó su más ilustre discípulo: es más confusa, pero también más amplia y, científicamente hablando, más rica que la de Santo Tomás.” Alberto tenía gran interés por el estudio de la Naturaleza. En base a las observaciones que realizaba en sus viajes llegó incluso a contradecir afirmaciones del propio Aristóteles,  cuyo escritos científicos analizó y comentó. Justamente como reconocimiento a la amplitud de sus conocimientos, que no se limitaban al ámbito de la Teología y la Filosofía —se extendían también a las Ciencias Naturales: meteorología, botánica, mineralogía, zoología, fisiología, etc.— la Iglesia le dio el título de "Doctor Universal". Y H. J. Stadler, editor de sus escritos sobre zoología, escribió: “Si hubiera continuado el desarrollo de las Ciencias de la Naturaleza por el camino emprendido por san Alberto, se les hubiera ahorrado un rodeo de tres siglos.”
Alberto comprendió que la filosofía y la ciencia árabes, que recogían gran cantidad de material de la Grecia clásica perdidos para occidente, tenían un valor inestimable para los teólogos cristianos. Por eso se propuso, entre otras cosas, “hacer inteligibles a los latinos todas las partes de la filosofía aristotélica”. Pero su esfuerzo no se limitó a Aristóteles sino que se extendió a toda la ciencia árabe y judía y al neoplatonismo.
A él le debemos, según Gilson, la "distinción definitiva" entre Filosofía y Teología. Para ello tuvo que luchar contra aquellos que querían negar todo espacio a la razón para quedarse exclusivamente con las Sagradas Escrituras. A ellos se refiere Alberto cuando dice: “Hay ignorantes que quieren combatir por todos los medios el empleo de la Filosofía, y sobre todo entre los predicadores, donde nadie les resiste, bestias brutas que blasfeman lo que ignoran.”
En ellos da la impresión de que se puede comprender todo cuanto se cree. Así se llega a presentar incluso el dogma de la Trinidad como una exigencia de la razón humana. A partir de Alberto Magno, estos dos ámbitos, el filosófico y el teológico, irán adquiriendo cada vez más autonomía. Dice Gilson que, “si la característica del pensamiento moderno es la distinción entre lo que es demostrable y lo que no lo es, fue en el siglo XIII cuando se fundó la filosofía moderna, y fue con Alberto Magno con quien tomó conciencia de su valor y de sus derechos al limitarse a sí misma”. A los misterios (Trinidad, Encarnación, Resurrección, etc.) los conocemos gracias a la Revelación, sin ella la razón no podría haberlos alcanzado. Tampoco puede la razón demostrar la eternidad o la no eternidad del mundo.
El hombre es un compuesto de cuerpo y alma. Respecto del alma humana, considera que no se la debe definir como la forma del cuerpo, ya que ser forma del cuerpo no es su esencia sino su función, y definirla como forma puede llevarnos a perder de vista su substancialidad: “En sí misma es ella, como dice  Platón  espíritu incorpóreo y siempre vida.” El alma es una substancia intelectual y ser forma del cuerpo es una de sus funciones. Además, Alberto afirma que cada alma tiene su propio entendimiento agente y su propio entendimiento pasivo, oponiéndose en este punto a  Averroes y que cada una constituye en sí misma un sujeto y no es, por tanto, un universal individualizado por su cuerpo, como lo son las formas.
Sobre el tema de los universales distingue, anticipando con ello a Tomás, los universales ante rem, in re y post rem. El universal se encuentra en primer lugar en el entendimiento divino, antes de que existan las cosas; las ideas divinas son anteriores a las cosas e independientes de ellas (ante rem). Al crear, Dios plasma en la materia distintas formas, imágenes de sus ideas universales. Aquí nos encontramos ya con el universal en las cosas (in re). El individuo es una concreción de una idea universal divina. Y así el universal, además de ser causa del ser de la substancia individual, es causa de su inteligibilidad. Al conocimiento humano le corresponde transformar ese universal in re en un universal post rem, liberándolo de la materia en que se encuentra concretado y retornándolo a su condición universal primera, sólo que ahora como idea de la mente humana.
Alberto no considera válida la demostración de la existencia de Dios de Anselmo (argumento ontológico). Sus pruebas parten del mundo exterior y se elevan hasta Dios por el Principio de Causalidad. Pero la prueba que le es más propia, más que aristotélica es agustiniana-dionisiana, y se eleva hasta la primera causa por la serie ascendente de los intelectos (iluminación).

lunes, 7 de noviembre de 2011

ANY JOAN MARAGALL

Joan Maragall (1860 – 1911) poeta de la “paraula viva” i periodista d'opinió. Ciutadà culte de la Barcelona del tombant de segle XIX-XX, va traduir Goethe, Nietzsche i Novalis. Escriu entre la tradició romàntica de la Renaixença i els noucentistes de la Mancomunitat. És el primer que fa poesia en el català de Barcelona, amb naturalitat. Modern, més que no pas pels motius, per la manera de tractar-los en la seva obra, per la reflexió sobre el llenguatge, i pel seu rerefons filosòfic i religiós. Entre l'”adéu Espanya” i l'iberisme, la seva influència és sempre vigent a Catalunya de forma més o menys visible.

La seva obra poètica, força coneguda, és relativament minça si la comparem amb la producció en prosa, amb més de 450 textos, entre articles, assaigs, discursos, semblances biogràfiques i pròlegs. La seva correspondència, extensíssima, té un interès que supera de molt el purament anecdòtic o biogràfic.

Bibliografia bàsica:
  • Poesies. Barcelona: Tipografia “L’Avenç”, 1895
  • Ifigènia a Tàurida, 1898
  • Visions & Cants. Barcelona: Tipografia “L’Avenç”, 1900
  • Elogi de la paraula, 1903
  • Les Disperses. Barcelona: Publicació “Joventut”, 1904
  • Artículos, 1904
  • Enllà. Barcelona: Tipografia “L’Avenç”, 1906
  • Tria. Llibre de lectures selectes, en prosa y vers, pera nois y noyes de les escoles y col·legis de Catalunya. Girona: Dalmau Carles&Cia, 1909
  • Elogi de la poesia, 1909
  • Pensaments de Goethe, 1910
  • Olímpica I de Píndar, 1910
  • Seqüències, Barcelona: Tipografia “L’Avenç”, 1911
  • Nausica, estrenada 1912
  • Himnes homèrics, 1913
  • Nausica. Text establert sobre el manuscrit de l’autor per Carles Riba. Barcelona: Ariel, 1983 col. Clàssics catalans

sábado, 5 de noviembre de 2011

MANUEL ABAD (conocido como Manolín Abad)

Con ese diminutivo cariñoso lo conocieron sus paisanos oscenses y, sobre todo, los del Barrio de Santo Domingo y San Martín, donde asumió su condición de libertador. De él se conocen pocas cosas, apenas figura en algunos vetustos documentos, quedando en su casa natal una sobrina nieta; Nació en la Plaza de Santo Domingo que llevaría su nombre en los esperanzadores días de la II República.

Cuando el taimado general Anglés decidió que no iba a cumplir lo pactado en el castillo de Siétamo, Manolín, recién nombrado general por el pueblo aspaventado y con apenas 30 años, supo que se acababan sus cabalgadas en pos de la Democracia –la de todos, y decidió escribir unas notas autobiográficas que hoy resultan de difícil interpretación por su excesiva parquedad. Cuando iba a encontrarse con la última bala que silbaría ante él, entregó aquél papel a un cofrade de la Hermandad de la Sangre de Cristo, hombres llamados a dar consuelo y sepultura.

Allí narró su incorporación a los lanceros por el año 1836, de los que desertó, las batallas en las que unas veces fue detrás y otras delante del enemigo, en estas últimas con los oficiales ya huidos. Prisiones, heridas, exilios forzados. Doce años de luchas contra la injusticia, el orden divino de las jerarquías ociosas e inútiles que sustraían las riquezas del trabajo ajeno. Siempre en pro de la revolución, del cambio social y de la igualdad.

Tampoco sabemos como llegó a conocer a Ugarte, jefe político de Huesca en 1840, prístino demócrata que fundó una tertulia republicana pionera en España. Ambos quedaron conjurados para liberar estas tierras de la monarquía perniciosa y para ello, no dudaron en tomar el dinero del conspirador banquero José de Salamanca. Este sabía que no triunfarían pero su inversión produciría desorden y debilitamiento estatal, justo lo que necesitaba para allanar su ambición de volver a gobernar.

Si desconocemos el momento del encuentro, conjeturamos , al menos, el funesto desencuentro. Ugarte había conseguido las armas, espías y contrabandistas para preparar una importante partida, eligiendo los valles de Echo y Ansó como cabeza de puente en la Península. Abad andaba por las tierras de Ayerbe con voluntarios de Cinco Villas y del Alto Aragón, iban recogiendo pertrechos y hombres que quisieran sumarse a la columna de la Libertad. Reclamado por sus correligionarios, subió hacia los valles ya liberados, pero el general Anglés había maniobrado, los gubernamentales copaban los caminos necesarios y en la pardina Cercito, Abad y los suyos dieron media vuelta.



A Manolín le quedaba la baza de Huesca que, el corrupto jefe militar, había desguarnecido en su intento por evitar la fusión de las columnas revolucionarias. Dentro quedaban los recién llegados guardias civiles, carabineros y poco más. Autoridades y fuerzas se acantonaron en el convento de Santa Clara. Los demócratas tomaron posiciones en San Jorge, Salas y Las Mártires. Las puertas de San Martín, su barrio, caían en mil pedazos dando entrada a los libertadores. Pero el recibimiento no fue el esperado, apenas 200 personas se sumaron. Rindió la ciudad y se avitualló, amenazando con el fusilamiento inmediato a quien no prestara ayuda a la causa solidaria.

Cuando Anglés avistó Huesca, Manolín era ya un perdedor, todos lo sabían y nadie quiso apostar por él ni por sus ideas tildadas ahora de afrancesadas. Anglés lo asendereó hasta el castillo de Siétamo donde la Libertad creyó hacerse fuerte. Poco le importaban al corrompido militar del gobierno, las capitulaciones que le presentaron los sitiados, dejó que una mano firmara mientras la otra acariciaba el pistolón.



Acababa otro octubre de esperanzas para los parias aragoneses. La monarquía exigía escarmiento ejemplar rápido: Manuel Abad y sus cinco oficiales eran fusilados el 5 de noviembre en las eras de Cáscaro, actual aparcamiento de la Calle Desengaño. No fue bastante: debían morir otros seis, sumarlos a los ya fusilados en Echo y en Ansó. Un macabro sorteo, celebrado frente a la casa del ya difunto Abad, determinó el destino de ese número de hombres que creyeron alcanzar la dignidad por la fuerza de las armas, la misma fuerza que los desposeía desde miles de años atrás.

Similares escenas de hombres en pos de libertad -con otros tras ellos para arrebatarles ese sueño maldito, de miedo conciudadano, de rendiciones al alborear un día otoñal y de cuerpos baleados mientras generales acarician sus bigotes bajo un monárquico retrato, se repitieron 82 años después, en escenarios tan cercanos que el calco de la Historia apenas se corrió unos metros a la derecha para que Galán y García Hernández volvieran a delirar en mortal pesadilla.



Siétamo

miércoles, 2 de noviembre de 2011

DINOSAURIOS DE AREN

ARÉN 
Pequeño pueblo del pirineo oscense poco conocido… para los que no han oído hablar nunca de dinosaurios.
Los últimos fósiles descubiertos pertenecen a dinosaurios de hace unos 66 millones de años, poco antes de su extinción masiva. Parecen pertenecer a una especie de pequeño tamaño para la idea que se tiene de un dinosaurio, unos 500 kg. (lo que puede pesar un toro) y hasta 7 metros de longitud.
La especie, llamada Blasisaurus canudoi, era vegetariana, tenía pico parecido al de los patos y cresta similar a la de otros dinosaurios de la misma familia.
Este descubrimiento contribuye a interpretar la geología y ecología de la época, en la que Europa estaba dividida en pequeñas islas, no era un continente único como lo conocemos hoy en día. La procedencia de estos reptiles parece ser asiática, de otros dinosaurios que pudieron llegar a estas latitudes cuando descendía el nivel de las aguas.

martes, 1 de noviembre de 2011

COCODRILO DE AREN EL MÁS ANTIGUO DE EUROPA

Los yacimientos de Arén, en el Pirineo Oscense, han sido protagonistas de un hallazgo excepcional: el cráneo fosilizado de un cocodrilo de 65 millones de años, bautizado como «Arenysuchus gascabadiolorum».
Convirtiéndose en el más antiguo de Europa y el segundo más antiguo del mundo.
El hallazgo se produjo en 2008, pero hasta ahora no ha sido publicado. Ha sido recuperado y estudiado por investigadores del grupo Aragosaurus-IUCA de la Universidad de Zaragoza.

El trabajo, que ha sido publicado en la revista  Plos One, señala que se trataría de un cocodriloide de pequeño tamaño, con una longitud que oscilaría entre 1 y 1,5 metros y con un aspecto y un modo de vida muy similares al de los cocodrilos actuales.
Arenysuchus pertenece al grupo de los “cocodrilos verdaderos”, en el que se incluyen todas las especies actuales de cocodrilos (familia Crocodylidae), aligátores y caimanes (familia Alligatoridae) y gaviales (familia Gavialidae), así como muchas formas extintas.
El ejemplar hallado en Arén es muy similar al de otros conocidos hallados en América, lo que apuntaría que existió intercambio y migraciones entre especies.
Hasta ahora se creía que Europa, en aquel momento de la historia de la Tierra, era un conjunto de islas infranqueables. Sin embargo, este hallazgo apunta que no existía dicho aislamiento.